«Como todos los actos del universo, la dedicatoria de un libro es un acto mágico… También cabría definirla como el modo más grato y más sensible de pronunciar un nombre».
La cifra, Jorge Luis Borges
En el ámbito literario, la dedicatoria es un texto breve dirigido a una o varias personas a quienes el autor ofrece su obra.
Lo normal es que esta persona o personas tengan algo que ver con el ámbito personal del autor o con el proceso de la creación del libro: tu familia, tu pareja (o expareja), tu mejor amiga, tu editor, tu suegra, tu «mecenas» o, incluso, tu pueblo, tu periquito, tú mismo (hay casos) ¡o Trump!; nunca se sabe dónde puede aparecer la inspiración.
Pero una dedicatoria es mucho más que eso, porque es un modo de expresar sentimientos de gratitud y afecto hacia personas importantes de tu vida y de reconocer su valor. Es un reconocimiento y un honor.
Por otra parte, una dedicatoria es importante porque probablemente sea lo primero que tus lectores lean de tu libro (bueno, sin contar con la sinopsis) y, según lo buena que sea, puede generar cierta conexión y expectativas con la obra o el autor. ¿Quién no ha sentido en alguna ocasión un verdadero flechazo al leer una dedicatoria? A mí sí me ha pasado.
En definitiva, merece la pena dedicar tiempo y cariño a esta pequeña frase porque está claro que tiene su importancia.
Cómo y dónde se escriben

La dedicatoria se ubica en la página siguiente a los créditos, normalmente en la página 7 (derecha), tal y como se explica en: Las partes de un libro: estructura interna y externa.
Suele justificarse a la derecha dejando un margen amplio en la parte superior de la página. Se escribe con mayúscula en la primera palabra y generalmente no lleva punto al finalizar, aunque, en el caso de dedicatorias extensas o con varios párrafos, sí se puntúa.
También es habitual utilizar la cursiva para que destaque, y, respecto al tamaño de la letra, puede ser algo menor que el texto en general.
Consejos
Aunque no existe ninguna norma para escribir dedicatorias, ya que son algo muy personal, aquí te dejo algunos consejos que pueden ayudar si no sabes por dónde empezar y necesitas un empujón.
Elige el destinatario
El elegido para la dedicatoria tiene que ser alguien importante; alguien que ha influido de alguna manera en el desarrollo del libro o de tu carrera literaria, de manera activa o pasiva.
Medita bien quién es merecedor de tal privilegio, quién te ha apoyado, quién te ha inspirado, quién ha guardado silencio cuando lo necesitabas…
Expresa tus sentimientos
Una vez que sepas a quién vas a dedicar tu obra, seguro que tienes claros los sentimientos que te inspira, así que, a partir de ahí, piensa qué quieres decir y cómo quieres hacerlo. El objetivo es que esa persona se sienta única.
Y oye, si no te apetece ponerte moñitas, puedes resolverlo con un «A mi madre» y listo. Ella sabrá por qué lo haces.
Sé original
Por favor, evita frases hechas. Si has escrito un libro, sin duda puedes encontrar maneras únicas de expresar tus sentimientos sin caer en clichés.
Sé creativo, trata de sorprender y escribe algo que realmente importe.
Asegúrate de que el libro y la dedicatoria siguen la misma línea
Piensa en el enfoque. Si el libro es muy gore, igual no encaja muy bien una dedicatoria graciosilla o melosa, y si trata sobre un divorcio complicado, puede que tu novio no sea el destinatario ideal (o sí…). Dale una vueltecita a esto.
También hay que tener en cuenta que una dedicatoria humorística o sarcástica puede ofender a alguien. Analízalo bien y valora si te merece la pena.
Diferencia entre dedicatoria, agradecimientos y dedicatoria personalizada del autor

Los agradecimientos:
Se trata de un texto en el que se agradece (valga la redundancia) a las personas que han colaborado la ayuda prestada a la hora de escribir, revisar, editar, documentar, investigar, publicar, etc. el libro.
Normalmente, se escribe en las últimas páginas, justo al final del cuerpo principal del libro o después del índice, aunque también se puede incluir en las páginas iniciales.
La dedicatoria/firma del autor:
En las presentaciones de los libros u otros actos promocionales de los autores, es frecuente que se puedan comprar ejemplares del libro y que los autores escriban a mano una dedicatoria personalizada o estampen su firma.
Estas dedicatorias personalizadas del autor se escriben en las páginas de cortesía o de respeto, que son las páginas en blanco que se encuentran al principio (páginas 1 y 2) y al final del libro.
Tipos de dedicatoria
Las dedicatorias pueden ser sencillas, extensas, irónicas, complejas, metafóricas, ingeniosas, románticas, pueden ir dirigidas a la memoria de alguien, etc.
Aquí dejo algunas dedicatorias que merecen la pena y que espero que te inspiren:
A Ana, luisa y Julio,
mi ayer, mi hoy y mi mañana
El sueño del koala, Alberto del Vado
A León Werth
Pido perdón a los niños por haber dedicado este libro a una persona mayor. Tengo una seria excusa: esta persona mayor es el mejor amigo que tengo en el mundo. Pero tengo otra excusa: esta persona mayor es capaz de comprenderlo todo, incluso los libros para niños.
Tengo una tercera excusa todavía: esta persona mayor vive en Francia, donde pasa hambre y frío. Tiene, por consiguiente, una gran necesidad de ser consolada. Si no fueran suficientes todas esas razones, quiero entonces dedicar este libro al niño que fue hace tiempo esta persona mayor. Todas las personas mayores antes han sido niños. (Pero pocas de ellas lo recuerdan).
Corrijo, por consiguiente, mi dedicatoria:
A León Werth, cuando era niño.
El Principito, Antoine de Saint-Exupéry
Dedico esta edición a mis enemigos, que tanto me han ayudado en mi carrera
La familia de Pascual Duarte, Camilo José Cela
A mi esposa Marganit, y a mis hijos Ella Rose y Daniel Adams, sin los cuales habría podido acabar este libro dos años antes
Una introducción a la topología algebraica, Joseph J. Rotman
Dedico este libro a George W. Bush, mi comandante en jefe, cuya impresionante carrera a pesar de su incompetencia lingüística me inspiró a creer que yo podría escribir un libro
Corazón de tinta, Cornelia Funke
Para mi madre, Nedda Previtera Cashore, por su gracia especial con las albóndigas, y para mi padre, J.Michael Cashore, dotado con la gracia de perder (y encontrar) sus gafas
Graceling, Kristin Cashore
Dedico estas divagaciones eróticas a los amantes juguetones, y ¿por qué no?, también a los hombres asustados y a las mujeres melancólicas
Afrodita: cuentos, recetas y otros afrodisíacos, Isabel Allende
Para el alma que ella dejó de guardia permanente, como una lucecita encendida, en mi casa, en mi cuerpo y en el nombre por el que me llamaba
Nubosidad variable, Carmen Martín Gaite
Conclusión
La dedicatoria es un espacio para agradecer algo a alguien.
Aprovéchalo para hacer que se sienta especial y, ya de paso, hazlo de modo que se cree una conexión entre tus lectores y tú; que les apetezca continuar.
¿Conoces alguna dedicatoria memorable? Compártela.

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